 |
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 | Editorial. |
|
|
|
|
|
Nuestros mejores deseos para el año 2012
|
Por fin ha llegado, le estábamos esperando desde que escuchamos hablar de las profecías mayas, hace mucho tiempo ya. Parecía tan lejano entonces y sin embargo está aquí. Y ahora, ¿qué? ¿Qué espera cada uno de nosotros de este año tan especial? Algunos creen que habrá grandes cambios en la Tierra; la humanidad dará un paso de gigante en su evolución y entraremos en una dimensión diferente, más espiritual, donde incluso se desarrollaran capacidades de nuestra mente que han permanecido dormidas porque no estábamos preparados. Un amanecer dorado. Otros consideran que será una etapa de desastres naturales, terremotos, huracanes, gran desestabilización social debido a una crisis económica, aún más grave que la que estamos padeciendo en estos momentos, y que producirá un paro escalofriante y un cambio en nuestra forma de vida actual. Los hay que incluso temen que pudiera comenzar una tercera guerra mundial. Y por supuesto, no faltan tampoco los que aseguran que no sucederá nada de nada, que todo eso de las profecías es un cuento para asustarnos y tenernos más controlados o para crear más negatividad general. Hemos leído pronósticos de todo tipo. Algunos excelentes, otros terribles. ¿Y tú, qué opinas amigo lector, qué te parece que traerá este famoso 2012, anunciado por la civilización maya hace tantísimos años como el “Tiempo del fin”? Cierto es que estamos en momento de cambios importantes, se nota en el ambiente crispado, en las noticias diarias, en la crisis, tan en boca de todos y que está golpeando ya a muchas personas gravemente. Algo está pasando cuando muchos comentan que el tiempo parece ir más deprisa, que todo está acelerado y se viven experiencias personales que nos afectan profundamente. Algo parece querernos despertar.
|
|
|
Según la Astrología, los planetas lentos llamados generacionales, Urano, Neptuno y Plutón también se han puesto de acuerdo para provocar unos aspectos tensos que nos obligan a replantearnos los viejos comportamientos individuales y las estructuras sociales. Todo lo caduco se está revolviendo, lo que debe cambiar está saliendo a la luz y de una forma sorprendentemente rápida se nos pide crear algo nuevo, diferente, mejor. Nadie conoce exactamente cómo se producirán estas transformaciones y de qué modo afectará nuestro vivir cotidiano, pero lo que sí podemos afirmar es que no hay porque temer una destrucción total, un fin del mundo ni nada similar; formamos parte de un gran cosmos perfecto que no se mueve por azar. Pase lo que pase debemos estar preparados, con el corazón abierto a las nuevas exigencias, con una actitud positiva, sin miedo, ni preocupación, con la confianza que otorga el convencimiento de que la Energía es Inteligente, Sabia y Justa, de modo que lo que acontezca será, definitivamente, para bien. Todo está dispuesto para nosotros con gran Amor y no dudo que muchos seres de dimensiones espirituales ayudarán al ser humano en lo que podríamos llamar este tiempo de renacimiento, Pero, de momento, hoy estamos aquí. Dispongámonos a vivir el presente con alegría y entusiasmo, aprovechando cada día que se nos regala y no olvidemos que donde hay fe no puede existir el miedo. Lo que sea que esté por venir, si lo aceptamos positivamente será mucho más leve que si oponemos resistencia, así que, ¿qué emoción dejarás crecer en tu corazón, amigo lector, fe o miedo? Depende de ti.
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
|
 |