La leyenda cuenta que Hércules recibe la orden de limpiar el reino de Augías. Este rey no había limpiado el estiércol de los establos durante años y años, y ello hacía que todo su reino estuviera invadido de una terrible pestilencia que hacía estragos de vidas humanas. Hércules propone al rey la labor de limpiarlos y el soberano, un tanto incrédulo, le promete recompensarle si logra realizar esa tarea tan difícil.
Hércules se sienta en la ribera de unos ríos que pasaban por la zona y se pone a meditar sobre la posible manera de limpiar los establos. Recibe una intuición que le dice que desvíe los ríos de su cauce y haga pasar la corriente por los establos. Hércules se pone manos a la obra afanándose de tal modo que consigue en muy poco tiempo que el agua deje los establos completamente limpios.
El rey decide no dar la recompensa prometida a Hércules porque cree que han sido los propios ríos los que han realizado la labor y que el héroe no ha tenido nada que ver en ello. Hércules deja así hecho su trabajo, del que no recibe recompensa en la Tierra pero sí en los Cielos. Su prueba era ayudar a la purificación del mundo y lo había conseguido.
En realidad lo primero que hace Hércules en este trabajo es derribar los muros de los establos para que el agua fluya por ellos. Y derribar barreras significa destruir prejuicios y aprender a pensar en términos generales, de totalidad. Y esto es algo propio de Acuario y de la Era de Acuario que ahora estamos iniciando. Una era que nos está impulsando a derribar los muros que nos separan para poder expresar la vida y el amor que son los ríos.
Es un trabajo que nos habla de la era que estamos inaugurando y que está haciendo que la antigua manera de pensar en términos dogmáticos esté cambiando. De ahí que muchos descubrimientos físicos nos están impulsando a pensar en términos de totalidad y de unión de todas las partes que forman el conjunto del Universo.
El grupo familiar también se está ensanchando haciéndonos ver que hermanos somos todos, estemos unidos por la sangre, la patria o no. Al igual que Hércules, los acuarianos son los rompedores de prejuicios y de las formas de pensar obsoletas. Lo importante es que una vez destruidos esos prejuicios dejemos pasar por nuestro corazón el río del amor y de la vida que son los que realmente pueden limpiar nuestro pensamiento y nuestra alma.