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Quiromancia "Los Montes de la Mano (II)"

Montes de Mercurio

 

El monte de Mercurio, está situado en la base del dedo meñique.

Mercurio, según la mitología posee muchísimos atributos pero especialmente se le conoce y relaciona con el dios del comercio, pues entre otras cualidades que posee está principalmente la de la astucia.

Mensajero de los dioses, se le considera también el verdadero inventor de la música.

Se le asocia con el intelecto, los medios de comunicación, el estudio.

Como defectos nos podemos encontrar la hipocresía, la inestabilidad mental, el nerviosismo. Como virtudes la elocuencia, la diplomacia, la destreza, la adaptabilidad y la sociabilidad.

Físicamente rige las manos, el cerebro, la respiración y el sistema simpático.

Dentro del tarot está representado por las cartas de los enamorados, el mago y el ermitaño.

Por lo general el ápice que determina el centro de este monte está ligeramente desplazado hacia el monte de Apolo, bajo el dedo anular, cuestión lógica si pensamos que Mercurio está profundamente impregnado de las cualidades de Apolo.

Como en todos los montes, las cualidades dependerán de las dimensiones, el color y el emplazamiento aproximado.

Cuando este monte es excesivamente abultado, se ven acrecentadas las cualidades de Mercurio. El que sea de una forma positiva o negativa dependerá de todos los rasgos generales, montes y líneas principales de la mano.

Nos podemos encontrar por ejemplo, un buen monte de Mercurio, acompañado de un monte de Venus que posea la línea de la intuición. En este caso la tendencia es que el poseedor de estos rasgos tenga facilidad y dominio en el lenguaje, en su utilización y aplicación a nivel de terapia. Otro ejemplo es un buen monte de Mercurio junto a un buen monte de la Luna donde existe además una Línea de la Cabeza muy curvada y en dirección hacia este último monte, indicando todo ello un potencial muy fuerte para la escritura.

Cuando este monte posee unas dimensiones normales, es indicativo de mentes ágiles, habilidosas y rápidas. Fácilmente adaptable, con una buena versatilidad lingüística y con tendencia a interesarse por los negocios.

Nos podemos encontrar también que este monte esté ligeramente aplanado o hundido. Aquí las características propias de Mercurio están por desarrollarse. Hay ausencia de energía y es fácil que la persona en cuestión tenga cierta apatía por la vida, con poco interés por las cosas que le rodean.

Cuando el monte es ligeramente prominente nos indica buenas capacidades de concentración, serenidad. Son capacidades que le ayudarán a poder desarrollarse de mejor forma y sacarle mejor provecho a las cosas que vive.

Cuando nos encontramos con que este monte es exagerado en su abultamiento y aparece en una mala mano (línea de destino muy rota, línea de la cabeza muy corta), estaría representando a la mano clásica del mercenario, del ser sin escrúpulos y dispuesto a pasar por encima de todo.

Cuando miramos este monte (al cual hay que observar en ambas manos), nos daremos cuenta que las características anteriormente comentadas variarán en función de su predominio en una u otra mano.

Nos podemos encontrar que el monte de Mercurio predomine en la mano izquierda. Esto nos indicaría un tipo de personas muy inteligentes, pero con una fuerte dualidad interna y por consiguiente en su visión sobre las cosas que le rodean. Ello hace que estén en conflicto, en perpetua tensión. Poca constancia en lo que emprenden debido a estas fáciles y comunes fluctuaciones en sus personas, en sus emociones.

Para que estas personas lleguen a conseguir aquello que se han propuesto es necesario que desarrollen de forma especial la voluntad, cuestión esta que podemos observar en el monte de Venus. Un buen monte de Venus nos indicaría que sí existe ese potencial, el potencial para realizar con éxito aquello que se hayan propuesto.

Cuando el monte de Mercurio domina en al mano derecha, nos indica mayor perseverancia, constancia en sus objetivos. En su aspecto negativo nos muestra egocentrismo e individualidad interesada. Cuando se trata de Mercurio en su aspecto positivo nos indica personas virtuosas, con gran magnetismo, con independencia equilibrada y con facilidad para alcanzar altos cargos públicos.

Como siempre comento es muy importante hacer un estudio del resto de los rasgos de la mano para hacer una interpretación lo más correcta posible, no nos hemos de basar únicamente en sectores concretos para realizar una interpretación final.
 


Montes de Marte

 

En realidad no son uno sino dos los montes de Marte y ambos reflejan aspectos relacionados con este planeta o con el personaje mitológico con el cual se les ha bautizado, Marte, el dios de la guerra. Estos montes nos hablarán del aspecto más vital del individuo, de su valor y su capacidad para superar obstáculos, de su deseo de sobrevivir ante cualquier dificultad.

El monte de Marte positivo aparece entre el dedo pulgar y el índice. Si está bien desarrollado indicará un gran valor y una fuerte autoafirmación. Si es demasiado pequeño estaremos ante una de aquellas personas que nunca se defiende ante nadie, tal vez demasiado pasiva o introvertida.

El monte de Marte negativo está situado debajo del monte de Mercurio que a su vez se encuentra bajo el dedo meñique según ya comentamos más arriba. También aquí encontramos unas características similares. Un monte poco abultado muestra una falta de valor o resistencia. Habrá que orientar a esta persona para que no se deje manipular por los demás. Por supuesto esto no le ocurrirá nunca a aquel que presente un monte abultado en exceso, por el contrario, este detalle nos presentará a un individuo demasiado violento y que cae fácilmente en la brutalidad. Otros signos en la mano nos aclararán hasta que punto esto sucede así.
 


Montes de Venus

 

Es fácil adivinar el tipo de características que manifestará este monte bautizado con el nombre de la diosa de la Belleza y el Amor.

Se encuentra situado sobre la primera falange del dedo pulgar, es lo que se conoce como “bola del pulgar”.

Como en el resto de los montes, lo ideal es que no sea ni muy pequeño ni excesivamente abultado. Sonrosado, suave y firme al tocarlo pero que no parezca duro, ni rígido. Si encontramos este monte de Venus ideal nos revelará vitalidad y energía, alegría de vivir y gran capacidad de amar.

Es curioso observar como este monte se abulta o aumenta de tamaño de forma espontánea en una persona que se enamora apasionadamente.

Cuando el monte de Venus es poco consistente puede indicar frialdad, carencias afectivas o en la esfera sexual. Recordemos que con la edad de la persona el monte va modificándose.

De la misma manera el número de líneas y marcas que cruzan dicho monte nos añadirán datos a la hora de la interpretación. Digamos de forma breve que a mayor número de líneas o signos, mayor pasión, temperamento o vivacidad.

Podemos encontrar el monte de Venus cruzado por muchas líneas horizontales que no cortan la línea de la vida. Posiblemente esta persona suele estar en contacto con mucha gente, tal vez trabaja cara al público.

También puede ser que veamos muchas líneas que parten desde el pulgar y van hacia el centro de la palma, quizá estemos ante una persona que tiene muchas relaciones emocionales aunque no son muy profundas o importantes.

Es muy habitual observar un par de líneas trenzadas en la base misma del dedo pulgar formando lo que se conoce con el nombre de “anillo de la familia” Alguien con gran apego a su familia y una fuerte responsabilidad ante ella también tendrá muy marcado este anillo en su mano.


 


Montes de la Luna

 

Por último adentrándonos en la noche, en lo oscuro, buscando una lucecita aparecerá la Luna, reina de la Noche, de las pasiones ocultas, de lo inconsciente, de la imaginación. Este monte nos mostrará los aspectos más emocionales de la personalidad.

Se encuentra en el lado opuesto al monte de Venus, encima de la muñeca.

Aquellas personas interesadas por lo oculto, el esoterismo y el mundo sobrenatural suelen tener montes prominentes y redondeados, lo mismo podemos decir de aquellos individuos relacionados con las artes y la literatura para quienes la fantasía e imaginación es fuente vital de inspiración. Cuando tratemos la línea de la cabeza y su caída hacia este monte de la Luna, volveremos a retomar este aspecto de marcada importancia a la hora de comprender la relación entre imaginación y realismo que posee la persona.

Las frecuentes líneas transversales que aparecen en el mismo borde de la mano cruzando brevemente el monte de la Luna nos hablan de los viajes importantes realizados por esa persona. A más líneas más viajes en su vida.

Cuando este monte está aplanado, la persona es demasiado práctica y realista, le falta imaginación y deberíamos aconsejarle que vista con un poco de fantasía su vida. Seguro que si así lo hiciera le iría mucho mejor porque la mayor parte de las veces ese mundo que parece fantástico e inexistente es el único que nos puede hacer verdaderamente felices, es, en definitiva, el único verdaderamente real.


 
 
Angel García. 


Quiromancia "Los Montes de la Mano"