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Hompez

Hompez:

Me encontraba en casa, en mi casa, era la hora de la comida, antes de empezar a comer, tuve sed, mucha sed, tomé un vaso de encima de la mesa y comencé a beber, con tanta avidez, con tanta fuerza, que cuando me di cuenta, estaba dentro del vaso.  
   


Después de los primeros momentos de sorpresa, empecé a nadar hacia abajo, hacia el fondo o hacia arriba, pero siempre hacia el fondo.
A medida que avanzaba, el agua se tornaba más oscura, de unos tonos que pasaban del blanco a un azul celestón y luego verde y luego más verde, es decir un verde más, mucho más intenso. Las enormes corrientes me impedían el avance...
 
   


Me encontré en dirección contraria con un individuo, mitad hombre, mitad pez que me saludó y sonrió. Asustado contesté al saludo sin saber siquiera lo que hacía.
Dí la vuelta y le seguí, fuí tras él, por un largo tiempo todos los seres que encontrábamos a nuestro paso, le saludaban con gran respeto, el hombre-pez se limitaba a contestar el saludo.
 
   


   
     
Entró en una gran cueva y yo tras él, había dos enormes peces guardianes, pero no me impidieron la entrada.

Llegamos a un salón grande, muy grande, con techos altos, muy altos, al final, en uno de los frontales, había un gran sillón, un gran trono, HOMPEZ, que así se llamaba, se sentó en él, empezaron a llegar muchos individuos de distintas especies, humanos, peces, mamíferos, aves, reptiles,... yo diría que estaban representadas todas las especies animales que habitan en la tierra...
En el centro del techo, del techo alto, muy alto, se encendió una gran lámpara que iluminó toda la estancia... Con unas breves palabras HOMPEZ me dio la bienvenida, respondiendo todos con aplausos y gritos de júbilo...
 
     


Me llevaron al principio de una escalera que daba directamente a mi habitación, directamente a mi comedor...
Tuve que decidir en aquel instante, tuve que decidir en aquel mismo momento...
Después de tantos años, cientos de años, no comprendo como se puede vivir fuera del agua, no he podido comprender como se puede vivir en algún otro sitio...

Snowlord.
 
   
   


Sir
El Español