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 | La Alcachofa |
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ALIMENTACIÓN SALUDABLE
LA ALCACHOFA
Trataremos hoy de una verdura muy conocida por todos pero que no se consume con tanta frecuencia como sería deseable. Tal vez eso sea debido a que se ignoran sus espléndidas virtudes medicinales o puede ser que a muchas personas no se les ocurra como cocinarlas de formas variadas. Intentaremos desde este artículo sugerirles algunas ideas. La alcachofa se conoce desde tiempos muy antiguos puesto que ya la podemos encontrar en las pinturas egipcias. Galeno, el famoso médico griego, dio numerosas indicaciones sobre su utilidad y como curiosidad diremos que tenemos constancia de que era uno de los platos favoritos del mismísimo rey Enrique VII de Inglaterra. Es una planta que puede alcanzar un metro y medio de altura y aunque sea muy común, resulta tan decorativa que en muchos países se la considera una especia propia de jardín. La encontramos en todo el Mediterráneo y especialmente en España y Francia, aunque su cultivo también está muy extendido en América
¿CUÁLES SON SUS PROPIEDADES? En su composición llama la atención su alto contenido en potasio, calcio y magnesio, pero lo que más destaca es que posee mayor cantidad de manganeso que cualquier otra fruta o verdura. Se ha demostrado que presenta una acción hipoglucemiante que permite que disminuya considerablemente la cantidad de azúcar en la orina de los diabéticos por lo que resulta un alimento muy recomendable para ellos. Actúa de una forma muy favorable sobre el hígado y activa la secreción de bilis. Experimentos con animales demostraron que al consumir alcachofas se produce un notable aumento de la función desintoxicante del hígado, por lo que actualmente se utiliza el extracto completo de alcachofas frescas para regular diversas funciones hepáticas, sobre todo la formación de bilis y las funciones antitóxicas. Mediante la administración de extracto de alcachofa también se ha conseguido disminuir el exceso de urea y de colesterol en la sangre por lo que podemos deducir que es muy beneficiosa para las personas con predisposición a padecer artritis y las que tienen que vigilar su nivel de colesterol. Por todo lo expuesto podemos resumir que esta benéfica planta está muy indicada para todas las enfermedades funcionales y orgánicas del hígado y de la vesícula biliar, así como para los trastornos digestivos que se derivan de un mal funcionamiento de estos órganos, como pueden ser las malas digestiones, vómitos o los dolores de cabeza de origen hepático. Poderoso antirreumático y depurativo, tiene una acción estimulante sobre los riñones, por lo que resulta un buen diurético para aquellas personas que retienen líquidos.
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¿CÓMO PODEMOS TOMARLA? Como planta medicinal se puede tomar en:
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Zumo: Extraer el jugo fresco diariamente con una licuadora y tomar 2 cucharaditas, tres veces al día, rebajado con un poco de agua.
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Infusión: Dejar en infusión durante 10 minutos, unos 10 gr. de hojas por litro de agua; Es una bebida muy amarga, que se debe tomar antes de las comidas.
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Tintura: tomar de 15 a 25 gotas, 3 veces al día, diluidas en agua.
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Comprimidos: 1 a 2 comprimidos antes de las principales comidas.
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ELIXIR DE ALCACHOFA CASERO Existe un elixir de alcachofa que puede fabricarse usted mismo y que resulta una receta muy útil ya que no siempre es fácil encontrarlas en el mercado. Tiene que exprimir unos 50gr. de hojas verdes; El jugo, junto con la pulpa que haya sobrado, lo añadirá a una botella de vino blanco que dejará en reposo durante una semana. Pasado este tiempo, se cuela y se pasa a otra botella limpia. Así obtendrá un elixir con un gran poder diurético que le favorecerá la eliminación de líquidos. Hay que tomar, como medida recomendada, un vaso de vino al día.
Como verdura:
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Crudas: Para aprovechar al máximo sus cualidades, lo más conveniente es tomarlas crudas, pelando las partes duras y cortándolas en láminas muy finas, como si fueran champiñones. De este modo se pueden añadir a cualquier clase de ensalada a la que dará una nota distinta a la habitual. Para que no se pongan negras se deben rociar con zumo de limón.
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Hervidas: Para comerlas de este modo lo mejor será cocinarlas enteras en una cesta al vapor para que conserven todas sus propiedades. Se pueden presentar solas, con una salsa alioli o formando parte de una menestra a la que añadiremos alguna hierba aromática como tomillo u orégano con los que combinan muy bien.
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Estofadas: Podemos probarlas estofadas con patatas o si la temporada lo permite, como ocurre en estos momentos, aprovecharemos el acompañamiento de las habas.
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********************************************************************** RECETA DE HABAS CON ALCACHOFAS
Cortar a dados pequeños una cebolla grande. Pelar medio kilo de habas. Limpiar unas cuatro alcachofas y partirlas por la mitad. Rociarlas con limón. En una cacerola se disponen por capas primero la cebolla, luego dos o tres cogollos de hierbabuena fresca, las habas, las alcachofas boca abajo, sal y aceite y un par de vasos de agua o mejor caldo de verduras. Se deja a fuego lento hasta que estén casi tiernas y se añaden en ese momento dos o tres huevos duros partidos por la mitad. Servir unos minutos después.
Son tantas las posibles recetas que la lista sería interminable, así que les recomiendo que consulten en algún libro de cocina vegetariana, donde encontrará toda clase de sugerencias para no caer en la rutina. En fin amigos, de ninguna manera permita que en su mesa no se disfrute de esta excelente verdura que a todos beneficiará. ¡Que ustedes las aprovechen bien!
Teresa.
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Alimentación Natural El Apio
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