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Ópalo y Topacio

Hoy, aunque seguiremos caminando por el misterioso mundo de los cristales, lo haremos de forma diferente.

Nuestros invitados de hoy serán el Topacio y el Ópalo, gemas hoy en día muy conocidas y sin embargo rodeadas de un oculto nacimiento hacen que su verdadero poder sólo esté abierto a unos pocos.

Estas personas, estudiosos de lo esotérico y lo paranormal, tras arduos intentos, algunos vanos y otros fructíferos, lograron desgranar algunos de los secretos de estas gemas.
 


 
El Ópalo, una de las gemas malditas, comparte con el Diamante y la Esmeralda esta lúgubre leyenda.

Y como vimos con las anteriores, lo que ocurre es que una de las muchas cualidades del Ópalo es la de multiplicar el poder del pensamiento del individuo, por lo tanto, si la persona que la posee está deprimida verá aumentada su depresión sin saber el auténtico motivo.

Su color amarillo es el más corriente, pero no podemos olvidar que también hay de color azul, verde, rosado o incluso, transparentes.
 


Al Topacio azul se le llama “la gema de la verdad” porque conecta con el Chakra de la garganta aumentando enormemente la capacidad de expresar hasta lo que resulta más difícil.

Por lo tanto, favorece todos los procesos vinculados con la comunicación, ilumina el “yo” interior en lo más profundo, permitiendo que lo verdadero aflore y pueda ser comprendido.

El Topacio es afín al Chakra del plexo solar, por lo tanto facilita el estado de plenitud física a través de la estimulación de los centros vitales.

Aliado fiel de la meditación profunda en el caso que la persona se dedique a tareas creativas.

Se nos olvida el Topacio blanco, bellísimo y curativo que además contribuye a nivel físico a alcanzar un estado de equilibrio.

 


Situando un Topacio en el lugar adecuado junto a nuestro corazón, éste hará que todas las formas de sentimientos, impulsen a la mente a los más profundos niveles de meditación, incluyendo en este maravilloso impulso la capacidad de amor hacia nosotros mismos y también el amor a los demás, pero sobre todo y lo más importante, es el amor al planeta y a creencias superiores, capaces de hacernos dejar de ser, para llegar a ser.  
 

Continuando con nuestro recorrido por este mundo fantástico, en que la naturaleza una vez más hace alarde de su poder y bondad damos paso al amigo Ópalo, esta gema porosa y frágil arrastra tras de sí, como tantas otras una mala estrella, el hombre como siempre buscando culpables aún en humildes cristales.

Este funesto augurio le llega a partir de su pérdida o cambio de color, aunque esto mismo le ocurre a la Amatista y a la Turquesa, en ninguna de ellas se ha creído ver un anuncio de desgracia.

Astrológicamente, las modificaciones tonales suelen obedecer en muchas ocasiones a que la persona que lo posee si es de signo de fuego pueden tener la capacidad de transformar su color, de hecho conocemos a personas y también hemos comprobado por nosotros mismos como surgen incluso figuras en el interior de las gemas, sobre todo en las que más amamos y confiamos.

Es aconsejable para utilizar este cristal disfrutar de un buen estado, equilibrio emocional puesto que toda su fuerza se concentra en el misterioso mundo de las emociones, al que puede ampliar su intensidad.

Recomendamos, entre otros muchos su uso en caso de melancolía, indiferencia, escepticismo o desánimo, pero, nunca en casos de excitación e hipersensibilidad.

Todos los expertos y amantes de los minerales opinan que esta piedra ayuda a sentir a todos aquellos que son capaces de ayudarse a si mismos.

Analicemos sus características dependiendo de sus tonalidades:
 


Ópalo negro: sirve de apertura al Chakra, siendo afín los signos del Zodíaco, Acuario, Géminis, y Libra.
Ópalo verde: vinculado al Chakra garganta, y a los signos de Acuario, Géminis, y Capricornio.
Ópalo de fuego: afín al Chakra del bazo y a los signos de Escorpio y Aries.
Ópalo Arlequinado: ayuda al Chakra del corazón y a los signos de Cáncer y Virgo.
Ópalo azul o violeta: afín al del plexo solar y los signos de Libra y Géminis.
Ópalo opaco o lechoso: fortalece a los Chakras corazón y sacral y a los signos de Cáncer, Piscis y Escorpio.


 
Y por hoy llegamos al final de nuestro pequeño recorrido, volveremos a encontrarnos, quizás contemplando juntos una bella puesta de sol, o tal vez lavando nuestros minerales en un lindo y tranquilo manantial, no importa el lugar, ni el momento, lo importante es que nos encontremos.

Mientras ese momento mágico llega, os deseamos lo mejor.

Que tu vida al igual que la de las gemas esté siempre llena de la verdadera magia.
 
 
Kira y David. 


Gemas Mitológicas